La Academia
27-07-2005 16:09:05
Existe un hecho que todo el mundo conoce en la Galaxia: los funcionarios son los seres mas vagos del Universo.
Por culpa de mi edad jamás debería haber entrado en la Academia. Pero mi maestro, muy inteligente, hizo la preinscripción con una foto vieja. A nuestra llegada, el amargado funcionario no dudó mucho, entre hacer la vista gorda y dar el visto bueno sellando la matrícula o mandar un formulario de anulación de preinscripción, un formulario de petición de borrado de histórico de preinscripciones, formulario de anulación de beca, impreso de baja en inventarios de sables láser...
Recuerdo con mucho cariño aquella época. Cuando por fin conseguí un uniforme de mi talla, comencé a desarrollar habilidades jedi como la persuasión. Sin utilizar ni la fuerza, ni la Fuerza™, mis compañeros me daban el dinero de sus desayunos. Aquellos niños, demostraban un gran respeto.
No creais que era el único muchacho de mi edad. La Academia jedi es dura y los niños que repetían acababan siendo..."no tan niños".
Algunos veían complicado el mercado laboral y preferían seguir intentándolo antes que dar su brazo a torcer y dedicarse a algo
ajeno a los asuntos jedi.
Desgraciadamente mis enseñanzas se vieron interrumpidas por la muerte de mi padre.
Con un permiso de unos días volví a la granja de mis padres, a consolar a mi madre y enfrentarme a mi destino...
Realmente son dos hechos: El trabajo se filtra como el agua hacia abajo. Las tareas van pasando de unos a otros hasta que llegan a alguien que no tiene más remedio que hacerlo y ¡encima lo hace con ilusión!. Pero esto es algo que no interesa a nadie, salvo a los becarios, claro.
Por culpa de mi edad jamás debería haber entrado en la Academia. Pero mi maestro, muy inteligente, hizo la preinscripción con una foto vieja. A nuestra llegada, el amargado funcionario no dudó mucho, entre hacer la vista gorda y dar el visto bueno sellando la matrícula o mandar un formulario de anulación de preinscripción, un formulario de petición de borrado de histórico de preinscripciones, formulario de anulación de beca, impreso de baja en inventarios de sables láser...
Recuerdo con mucho cariño aquella época. Cuando por fin conseguí un uniforme de mi talla, comencé a desarrollar habilidades jedi como la persuasión. Sin utilizar ni la fuerza, ni la Fuerza™, mis compañeros me daban el dinero de sus desayunos. Aquellos niños, demostraban un gran respeto.
No creais que era el único muchacho de mi edad. La Academia jedi es dura y los niños que repetían acababan siendo..."no tan niños".
Algunos veían complicado el mercado laboral y preferían seguir intentándolo antes que dar su brazo a torcer y dedicarse a algo
ajeno a los asuntos jedi.
Desgraciadamente mis enseñanzas se vieron interrumpidas por la muerte de mi padre.
Recién salido del hospital con su flamante nuevo higado mecánico, mi padre retó a beber a un wookie. El médico ya le advirtió que debía hacer el rodaje primero. Una desgracia.
Con un permiso de unos días volví a la granja de mis padres, a consolar a mi madre y enfrentarme a mi destino...
Categoría: Mi vida pasada 0 Comentario(s) & 0 Referencia(s)
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