El maestro Ran Ita
14-08-2005 12:47:45
Mi mente estaba confusa. No podía explicarlo pero, de repente, sólo tenía ganas de coger mi capote y arriesgar mi vida delante de cualquier animal con cuernos.
"Hijo, ahora conoces tu destino. Las mujeres lanzarán sujetadores sobre tí en a plaza. Saldrás en las revistas del corazón y los paparazzis te perseguirán. Haz honor a tu nombre y la gloria te llegará. ¡Te queremos hijo!.".
La holopantalla ennegreció y volví a la realidad en la Academia. Mis padres, el toreo. Todo había cambiado para mi. Recogí la cinta y cuando me disponía a salir, choqué contra alguien. Más que chocar, pisé a alguien. Cuando miré hacia abajo me encontré con uno de los más famosos maestros jedis: el maestro Ran Ita.
-Perdón maestro, no lo he visto.-El maestro intentaba levantarse y lo ayudé.
-Pequeño, azorado te encuentras. Deseos veo en que los tu confiar debes no, llevar antes de que lado oscuro...
-Emmmm...No lo entiendo, maestro.
Algunas veces, la profunda sabiduría en las frases de Ran Ita no permitía entenderle con claridad. Otras veces su traductor portátil fallaba.
-Joe, mierda cacharro es.- Golpeó su traductor -Decía que tengas cuidado, si me pisas el juanete te va a faltar Galaxia para correr.
-Lo siento, maestro.- Le dije, escabulliéndome.
-Espera.-Ran Ita me bloqueó el paso -Veo deseos de gloria y de grandes hazañas. Los deseos conducen al lado oscuro, como ya sabes.-El maestro se quedó pensativo un momento- Uff, no, creo que va a ser el potaje que comí anoche para cenar que me hace ver cosas raras. Continúa con tus estudios jovenzuelo.
Me despedí y rápidamente me dirigí a mis habitaciones. Una vez allí, pensé en el lado oscuro, en grandes hazañas, en los jedi. Sin saberlo, pensé en mi futuro.
"Hijo, ahora conoces tu destino. Las mujeres lanzarán sujetadores sobre tí en a plaza. Saldrás en las revistas del corazón y los paparazzis te perseguirán. Haz honor a tu nombre y la gloria te llegará. ¡Te queremos hijo!.".
La holopantalla ennegreció y volví a la realidad en la Academia. Mis padres, el toreo. Todo había cambiado para mi. Recogí la cinta y cuando me disponía a salir, choqué contra alguien. Más que chocar, pisé a alguien. Cuando miré hacia abajo me encontré con uno de los más famosos maestros jedis: el maestro Ran Ita.
La fama del maestro Ran Ita no venía por su destreza con la Fuerza™ sino por haber sido perseguido por pederastia. Como ya os conté los jedi buscan a niños pequeños por la Galaxia con habilidades con la Fuerza™. El maestro Ran Ita se colocaba en las puertas de los colegios con golosinas para acercarse a los niños. Esta actitud no fue bien vista por un grupo de padres. Para evitar daños fisicos, tuvo que utilizar la Velocidad™ en lugar de la Fuerza™. La Justicia de algunos planetas todavía le persigue.
-Perdón maestro, no lo he visto.-El maestro intentaba levantarse y lo ayudé.
-Pequeño, azorado te encuentras. Deseos veo en que los tu confiar debes no, llevar antes de que lado oscuro...
-Emmmm...No lo entiendo, maestro.
Algunas veces, la profunda sabiduría en las frases de Ran Ita no permitía entenderle con claridad. Otras veces su traductor portátil fallaba.
-Joe, mierda cacharro es.- Golpeó su traductor -Decía que tengas cuidado, si me pisas el juanete te va a faltar Galaxia para correr.
-Lo siento, maestro.- Le dije, escabulliéndome.
-Espera.-Ran Ita me bloqueó el paso -Veo deseos de gloria y de grandes hazañas. Los deseos conducen al lado oscuro, como ya sabes.-El maestro se quedó pensativo un momento- Uff, no, creo que va a ser el potaje que comí anoche para cenar que me hace ver cosas raras. Continúa con tus estudios jovenzuelo.
Me despedí y rápidamente me dirigí a mis habitaciones. Una vez allí, pensé en el lado oscuro, en grandes hazañas, en los jedi. Sin saberlo, pensé en mi futuro.
Categoría: Mi vida pasada 0 Comentario(s) & 0 Referencia(s)
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